miércoles, 22 de septiembre de 2010

La Universidad


El domingo 19 llego al terminal de tren de Sevilla. No es ajeno al resto de España: limpieza, orden, enorme!. Pero inmediatamente se percibe la diferencia. Ya no estamos en la gran ciudad, sino que es Andalucía. La gente camina más pausado, saluda, hasta se habla distinto, mezclando la “st” con la “ch”. Se podría escribir como “tx”.

Como es mi costumbre, me acerco al centro de información turística. Aunque claro, parece que no soy claro con mi forma de expresarme, pues terminan explicándome cosas que no quiero saber (por suerte igual sirven). Tomo un planito y me largo a caminar, con mis 40. 

Después de unos quince minutos, me doy cuenta que el norte del plano no está arriba, sino abajo (a quien puta se le ocurre hacer eso!), asíque por más brújula que se tenga, no vale de nada. 

Cerca de los 30ºC, decido tomar un taxi derecho a la Plaza de Armas, donde está la terminal de bus. Espero que Sevilla tengo un lugar exclusivo, pues lo poco que se vio, fue muy hermoso. 

La terminal de Huelva es como una mini sucursal de la terminal El Sol (Mendoza). Ya no es tan limpia, y algo desordenada. 

Entre los viajantes, afortunadamente hay uno que también se dirige a La Rábida. Compartimos el taxi.
Al llegar a la Universidad, Nacho ya estaba instalado por ahí. Se acerca a saludar y nos ayuda con el equipaje. Recepción. Habitación 106. Con balcón!. La comida es de lo más abundante. Y todos los días pescado!. Siento que lo que ahora me encanta, al cabo de dos meses va a ser como “esa puta mierda blanca” que cae en invierno (Chiste para entendidos). Jaja!... No creo, esto es muy sabroso. 

Y los días van pasando, cada uno es como un mes. La comunión, la integración con el grupo ha sido muy concreta. Es como que todos sabíamos lo que podría pasar, y nos empeñamos al máximo para hacer más amena, y mucho más intensa esta experiencia. 

Por el momento las clases están tranquilas, pero con temas de mucho interés.
Por las noches nos juntamos con el grupete a compartir alguna historia, trago mediante, o a generarla, que es a lo que más energía le ponemos.

Y los días van pasando. Estoy muy lejos de casa, pero por el momento siento que éste es mi lugar, acá es donde tengo que estar. Por las noches se extraña, el abrazo de mamá, el olor de su comida, el viento zonda, el vino, los hermanos, el beso cálido de esa persona que tanto esfuerzo ha hecho para acompañarme en esta aventura. Y a los muchachos!! Lo que daría por tomar unas cañas con ellos acá. Pero eso ya volverá, mas adelante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario