jueves, 11 de noviembre de 2010

Disculpe, una pregunta....

Ahora sí, después de dos fines de semana consecutivos, tomamos cartas en el asunto y salimos a conocer la vieja y mañosa España. Esta vez, el destino es la parte sur, lugares como Jerez de la Frontera, Gibraltar, Málaga y los llamados Pueblos Blancos.
Ya no va a volver a pasar lo de la vez pasada, que me demoré 2 semanas en escribir, y salió cualquier cosa. De hecho, en el momento que escribo estas líneas me encuentro en Málaga, reposado en la cama del hostal mientras algunos comen y otros se duchan.

Todo comenzó el viernes 29/10. La formación del equipo: Eduardo (Paraná, Entre Rios, Argentina), Juan Pablo (Ecuador), Noemí (México), Eleonora (Italia), y quien escribe. Salimos tipo 20 hs con destino a Jeréz de la F rontera. El viaje estuvo muy lindo, no fue largo (no mas de 2 horas), y una lluvia nos acompañaba.
Después de llegar con total éxito al hostal La Paloma, desidimos y a buscar un lugarcito para comer y tomar algo.
Esta vez, no les voy a poder contar sobre la ciudad. La verdad es que no me sorprendió para nada. No salia de lo ya conocido, y los lugares no presentaban alguna cuota de originalidad. Por otro lado, la recorrimos bastante rápido, lo que no dió lugar a caminarla como corresponde.


(continuará...)


















lunes, 25 de octubre de 2010

Cambia la vida

En cada instante se renueva
ya no es la misma
es la evolución continua
cambia la vida.

Hoy es un nuevo dia
una nueva luz lo ilumina
el aire que se respira
se renueva en cada brisa.

Nuestro corazón siente
la emoción de la alegría
con cada palpitar
cambia la vida.

El amor se adueña de mi
y me condena a seguir
para que en cada amacer
cambie la vida.

domingo, 24 de octubre de 2010

Domingo por la tarde...

Pues bien, hace ya varios días que no estoy con uds, escribiendo, digo... porque hace 36 días ya desde que nos vimos por últimas vez.
La Rábida es dura los fines de semana... jjajaja... Prometo no volver a quedarme más y salir a algun lugar.

Entre musiquita y mate, me detengo a ver todo alrededor. Y, cual ingeniero, podemos hacer algunos numeritos: cerca de 90 personas nuevas, 20 con fuerte trato cotidiano, 4 con un extra de confidentes. 36 días, 6 semanas, 108 comidas, 12 ciudades, 2 paises, 1 examen!!, 3 fernet, 6 botellas de ron, 1,5 kg de yerba, 15 hrs de teléfono. Varios €€ menos!! 1 jamoncito, 2 quesitos, 9 tapeadas, 20 cañitas, 28 latas, 6 guitarradas. 25 te extraño, 100 te amo. 1000 planes nuevos!!

Ufff... como pasa el tiempo...

Listo por hoy! hay que volver a la unia... una nueva semana espera...

viernes, 22 de octubre de 2010

Viaje al Norte


Y una vez más aquí estamos. Viernes, termina el cursado, el bolso ya casi listo, el auto en la puerta. Algunas nubes tímidas se asoman por el poniente, con vistas a acompañarnos durante un buen rato. La ansiedad y la alegría de nuevos rumbos son el común denominador de los cincos.
Salimos para Mérida. Llegamos 1am, con fuerte lluvia. Afortunadamente, no nos fue difícil conseguir hospedaje, gracias a la voluntad de un buen hombre. Ya tarde, dormimos con tranquilidad a la espera del nuevo día.
Ciudad fundada por los romanos, no nos he difícil reconocerlo. El puente, el teatro, el anfiteatro, las ruinas, las esculturas, el museo, giran todo a la cultura que alguna vez tuvo su esplendor. Aunque claro, acercándose un poco más, se descubren a los árabes por ahí, haciendo de las suyas. La historia de invasión, conquista y reconquista es factor común de muchas de estas ciudades. Por suerte no estábamos solos, una pequeña lluvia acompañaba nuestro andar, amenguando un poco el calor y apurándonos el paso.
Las ruinas del viejo acueducto romano no solo llamaron al descanso, sino también a la charla, la sesión de fotos, el mate, y el goce del paisaje. 



Ya descansados, en el hostel, duchita, merienda, y a ver la noche. Unas copas y unas tapas, no se presta para más largo, pues ya estamos cansados y el día que sigue es largo.

Caminos a Cáceres, decidimos pasar por Trujillo. Ahora sí, si lo anterior eran vestigios de romanos, esto era una sucursal directamente. Siempre presente también los invasores y reconquistados, musulmanes en este caso. Es difícil poner en palabras lo que se siente en el lugar, mas las fotos ayudan mucho a entender. La catedral con cementerio incluido (no aparte, en un patio, sino en el mismo piso de la catedral) genera una atmosfera bastante mágica. El alcázar (fortaleza) y el castillo completan la página. Llega el medio día y es hora de comer. En la plaza central lo tenemos al conocido Don Francisco Pizarro. Así es, ese mismo, que, al igual que Cortez, hicieron de las suyas por América del Sur. Acá el muy señor tiene un momento que lo inmortaliza como gran héroe y conquistador. Claro está, que el hambre para nosotros es más importante en estos momentos, por lo que la sombra del susodicho nos cae muy a gusto.



Panza llena corazón contento, decía mi abuela. Salimos en ese estado de satisfacción hacia el nuevo destino: Cáceres. Declarada patrimonio de la humanidad, su belleza y riqueza se hacen presentes en cada rincón. El casco antiguo y la ciudad moderna no se mezclan, cada uno en su lugar, cuales vecinos.
El tiempo no es justo cuando de escribir se trata. Para este momento, ya han pasado un par de semanas, por lo que pido disculpas al humilde lector de lo sucinto de este relato.



Y ya vamos acercando a la cereza del postre. Ciudad de Salamanca. Todo lo visto anteriormente pasa a ser insignificante frente a la magnitud de esta ciudad. Con la universidad más antigua de España (fundada en 1255), se convierte en un centro estudiantil universitario importante. Se dice con Colón estudio junto a otros catedráticos su trayectoria para ir a las que ellos pensaban, las indias, en este edificio. Incluso ahí estudió el mencionado Cortés, antes de ir a visitar a los Aztecas.

La catedral es un derroche de magnificencia. Agazapado entre un grupito de turistas con guía, nos sirve para entender un poco más. Los grabados, las pinturas, las imágenes, todo con sus porqué, por quién, por cuándo y por dónde…
Tan concentrados en tanta belleza, que en un momento se nos pierde la Deysi!. Buscando por todos lados, no la encontramos. Afortunadamente, a la tarde nos reencontramos en el albergue.
Ya todos juntos, a la nochecita, tapa y copitas. Como centro estudiantil que es Salamanca, la noche se llena de gente, lugares, música, colores. Mucha vida!... Así vamos de bar en bar, haciendo de las nuestras.



Todo concluye al fin, decía vox dei, pero no sin antes dar el último manotazo. Es por ello que decidimos a último momento pasar por Ciudad Rodrigo, una ciudad amurallada, que cobra importancia allá por el 1800, en la guerra entre España y Portugal. Este hecho es importante para nosotros, pues fue uno de los detonantes de la Revolución de Mayo de 1810.
Al atravesar los portones de la muralla, se viaja a un lugar que tiene mucho contraste. Casas, caminos y locales de siglos atrás, y tiendas de ropa moderna, autos nuevos, casas de comida, la publicidad… una perfecta mezcla del ayer y hoy.



Volvemos a la ruta, mate mediante. Por suerte las autopistas acá están muy bien cuidadas. El viaje se hace tranquilo. Llegamos a la residencia. Cena. Duchita. Y a juntarse con la gente a contar las historias del fin de semana.



domingo, 26 de septiembre de 2010

Portugal

Llega el primer fin de semana!!!. Ya cansados del estudio (¡¿?!), preparamos los bártulos, subimos al huevito (C3, con 10000km) y emprendemos el tan deseado viaje. Destino: vivir la mejores de las experiencias.

Autopista de punta a punta, el cambio cultural no se nota sino hasta que llegaste al primer pueblo y preguntas como salir. No hay fronteras. Nadie controla quién entra ni quién sale. Será eso libertad?.
La primera parada es Tavila, pueblito pequeño, calles empedradas, casitas, y lo que queda de un castillo. La vista es lo mejor!.

Después de dar una caminata, comprar algunos víveres, y sacar mil fotos, nos vamos a la próxima estación: Lagos. Ahora si, el destino es la playa. El intenso ni la fresca ni el viento fueron rivales contundentes para sacarnos las ganas de mojarnos.

Junto al grupo, esperamos el ocaso, tomando mate, charlando de la vida, del cielo y las estrellas. No podía faltar la sesión de fotos.
Entrada la noche, buscamos hostel, duchita y a conocer la noche!.

Los lugares de lo más variado, tanto en música como en gente. Todo esto metido en una ciudad de varios siglos ya, donde lo moderno y lo antiguo conviven en grata armonía.

Al otro día, ya partimos a Faro. Y ahí si, ahí está el destino buscado. Cómo explicarlo, James Bond, cuando sale con su lancha, su mujer, matando los malos, y pasa por esos lugares de película, pues bien, nosotros tuvimos nuestra película. Pequeños resagos de un fuerte, metido en medio de una formación rocosa, donde el mar hace su trabajo erosivo, formando así la mas hermosas cavidades. En el medio, gente, playa, arena, mas gente.

No cansados de esto, decidimos partir hacia nuevos rumbos. El próximo destino se llamaba Faro. Agua azul, olas, viento, las olas y el viento, sucundunsucundun… En el medio de unas formaciones rocosas, como acantilados, se abren lugar pequeñas playas, donde la muchachada se hace presente.

No se hace esperar la entrada al agua. Agua que no espera entrar a mi estómago, gracias a una de las tantas olas que me revuelca. Y comida, y más fotos. Ya es la hora del regreso.


No vamos a contar la multa por mal estacionamiento, y que nos quedamos sin combustible, hechos que quedan totalmente diluidos, pues la impresión maravillosa de este primer viaje, es lo que ha quedado en nuestro recuerdo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

La Universidad


El domingo 19 llego al terminal de tren de Sevilla. No es ajeno al resto de España: limpieza, orden, enorme!. Pero inmediatamente se percibe la diferencia. Ya no estamos en la gran ciudad, sino que es Andalucía. La gente camina más pausado, saluda, hasta se habla distinto, mezclando la “st” con la “ch”. Se podría escribir como “tx”.

Como es mi costumbre, me acerco al centro de información turística. Aunque claro, parece que no soy claro con mi forma de expresarme, pues terminan explicándome cosas que no quiero saber (por suerte igual sirven). Tomo un planito y me largo a caminar, con mis 40. 

Después de unos quince minutos, me doy cuenta que el norte del plano no está arriba, sino abajo (a quien puta se le ocurre hacer eso!), asíque por más brújula que se tenga, no vale de nada. 

Cerca de los 30ºC, decido tomar un taxi derecho a la Plaza de Armas, donde está la terminal de bus. Espero que Sevilla tengo un lugar exclusivo, pues lo poco que se vio, fue muy hermoso. 

La terminal de Huelva es como una mini sucursal de la terminal El Sol (Mendoza). Ya no es tan limpia, y algo desordenada. 

Entre los viajantes, afortunadamente hay uno que también se dirige a La Rábida. Compartimos el taxi.
Al llegar a la Universidad, Nacho ya estaba instalado por ahí. Se acerca a saludar y nos ayuda con el equipaje. Recepción. Habitación 106. Con balcón!. La comida es de lo más abundante. Y todos los días pescado!. Siento que lo que ahora me encanta, al cabo de dos meses va a ser como “esa puta mierda blanca” que cae en invierno (Chiste para entendidos). Jaja!... No creo, esto es muy sabroso. 

Y los días van pasando, cada uno es como un mes. La comunión, la integración con el grupo ha sido muy concreta. Es como que todos sabíamos lo que podría pasar, y nos empeñamos al máximo para hacer más amena, y mucho más intensa esta experiencia. 

Por el momento las clases están tranquilas, pero con temas de mucho interés.
Por las noches nos juntamos con el grupete a compartir alguna historia, trago mediante, o a generarla, que es a lo que más energía le ponemos.

Y los días van pasando. Estoy muy lejos de casa, pero por el momento siento que éste es mi lugar, acá es donde tengo que estar. Por las noches se extraña, el abrazo de mamá, el olor de su comida, el viento zonda, el vino, los hermanos, el beso cálido de esa persona que tanto esfuerzo ha hecho para acompañarme en esta aventura. Y a los muchachos!! Lo que daría por tomar unas cañas con ellos acá. Pero eso ya volverá, mas adelante.

lunes, 20 de septiembre de 2010

La llegada

MADRID - Domingo 19 de septiembre de 2010. 11:30hs. TREN AVE.

El viaje hasta Madrid estuvo tranquilo, sin problemas que no tengan solución. Como primera experiencia aeronáutica fue buena. Aunque me sorprendió el hecho de que el bendito avión se moviera tanto. Mas que el chevallier que va hasta tres arroyos. En fin, aprendí lo que siente una sardina en su latita.

La salida de Argentina fue tranquila, salvo por un pequeño incidente. Llevaba conmigo el trípode de la cámara de fotos (previo averiguarme vía web lo que se puede y no llevar en el bolso de mano). El guardia de Ezeiza dijo que ese elemento no lo podía llevar y que lo tenía que despachar en bóveda. Esto a 40’ de subirme al avión que me lleva a Madrid. Por esas remotas y hermosas casualidades de la vida, el guardia era salteño, al igual que uno de los argentinos que me acompañan (que también realizarán el curso). Y como la fraternidad entre ellos es mucho mayor que la que se puede tener entre mendocinos, un pequeño gesto de “viene con nosotros” hizo que el discurso del guardia cambiara a “acordate para la vuelta”. Moraleja aprendida.

La entrada a Madrid fue aún más tranquila, ya que el ingreso lo realicé vía electrónica, con el passaporto italiano. Escaner, huella y foto. Listo. A los muchacho le pidieron hasta el talle de ropa interior. Es una cara bastante cruda la que se ve en esta parte.

Desde el mismo aeropuerto, tomé el subte con destino a la casa de los suegros de Pablo. Clave aclarar que no es subte, sino metro. No te entienden cuando decís subte, y tenés que preguntarle a varias personas hasta que una se da cuenta de lo que querés preguntar. Lo digo por experiencia. Volviendo al metro, impecable. Querés buscar ese papelito ahí tirado y no está. Y si está no dura mucho. Altísima frecuencia, y muy puntual.

Una vez en Begoña (barrio o distrito dentro de Madrid) -18hs- camino con mis casi 40kg de equipaje. Por suerte está cerca y no hay problemas. Al llegar, abrazos, saludos, plato de arroz con pollo, duchita. Silvia y Edgardo muy amables. Muy agradecido. Luego de charlas, salida.

Ronda de bares. Tapas y cañitas (cerveza). La ciudad es hermosa. Combina de forma muy equilibrada y dinámica (verán mis adjetivos, no lejos del vocabulario ingenieril) lo antiguo y moderno. Calles de adoquines (de piedra), una urbanización no planificada (propio del siglo XV aprox) que dan como resultado diagonales por todos lados, tres, cuatro o cinco esquinas, y las plazas abriendo un poco el cielo de entre tantos edificios (altura promedio 3 pisos). Aclaro que todas las manzanas de esta parte tienen varios pisos.


Alrededor de las 4am, luego de varias cañas y mojitos, caminamos hasta la plaza mayor, en la cual me di el lujo de reposar tranquilamente, tirado cual choco en La Dormida a las dos de la tarde, en el medio de la misma plaza. El lugar es mágico. No había mucha gente, por lo que se podía apreciar la totalidad de la magnitud del lugar.

Ya estamos en sábado. Tipo medio día nos levantamos, comimos algo, y nos fuimos al Palacio Real. El mismo donde vivieron el Carlos III, V, Felipe II, y valla a saber cuántos otros. Derroche de glamur, elegancia, detalles ultra exquisitos (como bordados en oro y plata, mosaicos de como 3MPx, pinturas, alfombras, jarrones, relojes –que después de 300 años aun funcionan-), y de dinero, mucho dinero. De ante salas, salas de ante salas, llegas a la sala. Donde dormía el rey, donde se vestía, donde comía, donde dormía la reina, donde comían con invitados, donde los recibían, en fin… para cada pedo una sala. Lamentablemente no dejan sacar fotos dentro del palacio, así que las que muestro son de la web. Increíble es ver la sala de armas, donde se muestran todas las armaduras que usaban los reyes (no las de guerra, sino por decirlo de alguna forma, las de protocolo, las que le regalaron, o para distintas funciones en la vida política) y las de sus caballos. Bueno, los grabados, dibujos, detallitos de cada una dan ganas de romper la vitrina y llevárselas. Es muy grande el palacio, con medio día esta jugado para ver todo. Así que dejando algunas salas de lado, fuimos al museo Reina Sofía, no sin antes pasar por Atocha (estación de tren) a sacar mi pasaje hacia Sevilla para el día siguiente. Allí (museo) se encuentran piezas de arte moderno. Como Piccaso, Dalí, Griss, entre otros. Y el arte de los años 60, caracterizado por lo bolacero que es. Las fotos sabrán ejemplificar estas palabras.

Luego de esto, qué se vino? SI!, las tapas y cañas!. Gambas (langostinos) rebosadas, salmón con queso, jamón serrano, fuá de grass, atún (el atún más rico que probé alguna vez), todo en bocadillos (pequeños sanguchitos, como pebetes). Ya esta noche no hubo mucha mas gira, pues estábamos muertos de caminar. Así que aprovechamos el último metro, que pasa a la 1:30am.

Domingo tempranito, mate mediante, charlas con la flia Moreiras, gente muy amable y atenta. Edgardo (padre) se ofrece a acercarme en el auto hasta la estación. Medio apurados pues el tren parte a las 11:00hs. Llego a las 10:45hs. Abrazos y saludos. Corriendo a la terminal con los 40kg. Llego corriendo y con 5’ de gracia. El tren se retrasa, sale a las 11:02hs.