Después de largos momento de compresión, lectura interna, y meditación, llego a la conclusión de que esto, lo que llaman "red social", no hace mas que alejarnos de lo mas importante que hay en nuestras vida: el acto puro y sincero de sociabilizar con nuestros pares, compartir una charla, un mate, un llanto o una risa.
¿No les parece? Seguramente no, por eso estas palabras les parecerán sin sentido, provenientes de una persona mas que se hace el rebelde ante el sistema que lo rodea.
Vuelvo a mis raíces, a ver y tocar a mis amigos, con la mano, con los ojos, con la voz. Vuelvo a tener tiempo, MI TIEMPO, y a hacer un buen uso de él. Dejo de lado el medio de comunicación que nos incomunica con nuestra esencia, que nos brinda una realidad, que lejos está de ser virtual. Una realidad efímera y pasajera, que nos invita a ser un producto más, inventado para "agradar", fruto del capitalismo voraz e insensible.
Vuelvo a mi interior, a mi ser, a encontrarme conmigo mismo.
No digo adiós, pero si hasta luego. Una vez que comience de mi centro, retomaré ya con una visión mas amplia y concreta el verdadero uso que puede llegar a tener esta herramienta. Los que quieran comunicarse, tienen el teléfono y el correo, tanto postal como virtual, herramientas mas personales, que nos obligan a pensar qué se dice, y de qué forma.